La idea de encontrar fugas en una tubería se ha investigado durante muchos años, sin embargo, con los nuevos productos lanzados y disponibles para uso público, el uso de drones ha aumentado drásticamente para convertirse en un enfoque estándar en fotografía, filmación y ahora inspección de activos subterráneos. En la práctica, se vuela un dron sobre la ruta de la tubería y se utiliza una cámara de imagen térmica montada en el dron para registrar las variaciones de temperatura del suelo, lo cual puede indicar si hay o no una fuga. En regiones calurosas donde el suelo está cálido, si hay una fuga, el suelo circundante es menos caliente debido al efecto de enfriamiento del agua que escapa de la tubería. Por el contrario, en regiones con temperaturas muy frías en el suelo, el agua que se escapa de la fuga calienta el suelo. Es importante tener en cuenta la hora del día en que se completan estas inspecciones para relacionarlas con la temperatura del suelo.